29.11.11

Si pienso lo que quieres que yo haga, si tengo que hacer caso a tus palabras, si quieres que te diga lo que pienso, que es de locos.
Si quieres que me quite las cadenas que me hacen sentir seguro aquí abajo es como si me vaciaran las venas. Estás loco.
Sólo te pido fuerzas para hacer, de mi debilidad, un férreo vendaval. Desde el convencimiento que, tal vez, mañana pueda ser, de nuevo, realidad, que ya está al llegar.
De todas formas sé que es necesario nadar contracorriente en esta tierra y que, en el fondo, merece la pena estar loco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

idas de olla.